En muchos países, la noche más esperada por los niños es la del 24 de diciembre. En España, sin embargo, la noche mágica de los regalos ocurre dos semanas después.

Cada año, la noche del 5 de enero, millones de niños se van a la cama esperando la llegada de tres misteriosos personajes que vienen de muy lejos. No llegan desde el Polo Norte ni viajan en trineo, sino desde Oriente, montados en sus camellos y cargados de regalos. ¡Son los Reyes Magos!
Para quien no ha crecido con esta tradición, puede resultar extraño que en España los regalos no lleguen hasta el 6 de enero. Pero en España suelen verse las vacaciones de Navidad como un bloque que empieza en Nochebuena con las celebraciones familiares y culmina el 6 de enero con los regalos. Durante este periodo, les escriben la carta a los Reyes y van a entregársela al cartero real, el príncipe Ali-Atar.

¿Quiénes son los Reyes Magos?
El origen de la tradición de los Reyes Magos es bíblico. Según el Evangelio de San Mateo, unos magos procedentes de Oriente fueron a adorar al Niño Jesús en Belén, guiados por una estrella, y le ofrecieron tres regalos: oro, incienso y mirra. El Evangelio no menciona que fuesen reyes, ni cuántos eran, y al hablar de “magos”, según la mentalidad de la época se hacía referencia a hombres sabios o astrólogos.
En esencia, estos son los mismos magos que, año tras año, vuelven a llevarles regalos a todos los niños del mundo. Pero como ocurre con muchas tradiciones, con el tiempo se fueron añadiendo detalles. Por ejemplo, se dedujo que los sabios de Oriente eran tres porque llevaban tres regalos. Y se interpretó que eran reyes según las profecías del Antiguo Testamento, que dicen que los reyes de todo el mundo se postrarán ante el Mesías.
En la Edad Media se le dio a cada uno de los tres reyes de Oriente un nombre propio y unas características físicas: Melchor es el rey de la barba blanca, Gaspar el de la barba oscura y Baltasar es el rey negro.

La cabalgata: caramelos, música y emoción
Al atardecer del día 5 de enero, las calles de España se llenan de música, luces y expectación. Es el momento de la Cabalgata de Reyes, un desfile en el que Melchor, Gaspar y Baltasar recorren las ciudades saludando al público en sus camellos, o subidos a grandes carrozas.
Para muchos extranjeros, esta tradición resulta sorprendente. No se trata solo de ver pasar un desfile: los Reyes y su séquito lanzan caramelos, los niños gritan sus nombres, y los adultos miran con una mezcla de nostalgia y complicidad.
La noche mágica en casa
En la noche del 5 al 6 de enero, los niños españoles dejan los zapatos en el balcón o junto a la ventana, esperando que los Reyes Magos los llenen de regalos mientras duermen.
Además, también es tradición dejar agua para los camellos, y algunos mazapanes, turrón y licor para los Reyes. Los niños se van a la cama pronto, ya que a los Reyes no les gusta que les vean mientras dejan los regalos… pero casi nadie puede dormir.

El 6 de enero: regalos y roscón de reyes
Por la mañana, los niños se levantan muy temprano y se van corriendo a ver los zapatos. Los niños buenos reciben los regalos que habían pedido en su carta a los reyes, mientras que los que se han portado mal solo reciben carbón.
Mientras tanto, los adultos preparan el café para tomar con el famoso roscón de Reyes. El roscón es un bizcocho en forma de “donut” gigante, decorado con frutas confitadas. Pero dentro del roscón hay una sorpresa, normalmente una pequeña figurita. Quien encuentra esa sorpresa en su trozo de roscón, se convierte en “el rey de la casa” durante un día. En los últimos años se ha popularizado que, además de la figurita, el roscón también lleve un haba. Quien encuentre el haba deberá pagar el roscón.
Puesto que el 6 de enero es un día festivo, muchas familias se reúnen para comer con abuelos, tíos y primos. Así, los niños pueden jugar juntos con todos sus regalos.
Los Reyes Magos, la cabalgata o el roscón poco o nada tienen que ver ya con los magos bíblicos, pero siguen siendo uno de los días más icónicos del calendario español. Hoy en día, los Reyes Magos forman parte sobre todo de una tradición cultural y familiar. Más allá de su origen religioso, la noche del 5 de enero continúa siendo una de las más esperadas del año, especialmente para los niños.
¿Y tú, ya tienes un Rey Mago favorito? (El mío siempre ha sido Gaspar).




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