
La Nochevieja es el nombre que se le da en español al 31 de diciembre, la última noche del año. En España, como en muchos otros países, se trata de una noche muy especial. Las familias y los amigos se reúnen para cenar, despedir el año viejo y darle la bienvenida al nuevo.
Después de la cena, muchas personas salen de fiesta, pero normalmente esto no sucede antes de las 12 de la noche. Este es el momento en que se produce el acontecimiento más importante de esta celebración: por la televisión se retransmiten las campanadas de medianoche.
El reloj de la Puerta del Sol
En España, el Año Nuevo empieza oficialmente con las campanadas del reloj de la Puerta del Sol, en Madrid. Miles de personas se reúnen allí cada año, y millones ven por televisión la retransmisión en directo desde casa.
Cuando suenan los cuartos, eso significa que el reloj está a punto de marcar las doce campanadas de la medianoche. Los españoles esperan expectantes, porque llega el momento de tomar las doce uvas de la suerte.

Las doce uvas de la suerte
La tradición dice que mientras el gran reloj de la Puerta del Sol marca las doce, hay que comer una uva con cada campanada. Si lo consigues, tendrás buena suerte durante todo el año.
Esta tradición no es tan antigua como parece. A principios del siglo XX, hubo una gran cosecha de uvas en España. Para venderlas, los productores promovieron la idea de comer uvas en Nochevieja como símbolo de buena suerte.
La idea tuvo tanto éxito que se convirtió en una tradición nacional, y hoy en día nadie concibe la Nochevieja sin sus doce uvas. Toda la familia espera ante la televisión, con la retransmisión en directo desde la Puerta de Sol, cada uno con sus doce uvas preparadas en un platillo o una copa.
Comer las doce uvas sin perderse no es tan fácil como parece. Las campanadas van rápido y muchas personas se atragantan un poco o les entra la risa mientras intentan seguir el ritmo. Es un momento divertido y caótico, muy típico de esta noche.

Alternativas menos tradicionales
Pero ¿qué pasa si no te gustan las uvas? ¿Y si te molestan las pieles y las pepitas? No te preocupes, porque hoy en día ya está todo inventado: en muchos supermercados se comercializan latas con doce uvas peladas y sin pepitas, listas para tomar.
Otras personas prefieren tomar doce aceitunas o doce frambuesas en lugar de uvas. Sin embargo, los “puristas” opinan que la buena suerte solamente tendrá efecto con las doce uvas.
Probablemente hay muy pocos españoles que no coman las doce uvas de la suerte con las campanadas de Nochevieja. Pero también se conocen otras tradiciones asociadas a la Nochevieja, aunque mucho menos populares. Una de ellas es llevar ropa interior roja durante el cambio de año. Según otra, traerá suerte poner en un anillo de oro en la copa en la que vas a beber.

¿Qué pasa después de las campanadas?
Después de comer las uvas, la gente suele brindar con champán o con cava. El cava es un vino espumoso español, parecido al champán francés pero con un sabor diferente por el clima y la clase de uvas utilizadas.
Mientras se hace el brindis, todos se dicen unos a otros: “Feliz año nuevo” o “Próspero año nuevo” y la gente se abraza. Luego empiezan las llamadas y los mensajes a los amigos y familiares que están lejos. Y por supuesto, no pueden faltar el confeti, las serpentinas y los matasuegras. Al conjunto de estos artículos festivos suele llamársele “cotillón”, pero cotillón es también el nombre de la fiesta que se celebra esta primara noche del año.
Para muchos, la fiesta continúa hasta muy tarde. Y cuando termina el cotillón, suelen servirse las tradicionales sopas de ajo como reconstituyente. Algunos de los que aguantan toda la noche de fiesta, terminan desayunando el tradicional chocolate con churros.
¡Eso sí, el día 1 de enero probablemente se lo pasen durmiendo para quitarse la resaca!




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